Un año especial para «La magia de la India»

R. Tagore premio Nobel 1913
R. Tagore premio Nobel 1913

Este es un año especial para mi espectáculo «La magia de la India». Por puro interés de investigar las raí­ces de mi profesión he profundizado en los últimos años en la tradición del ilusionismo de la India. Pronto me di cuenta de que serí­a posible preparar un espectáculo con estas magias, pues la pureza de sus conceptos llega, creo yo, a la mente de un modo directo, se tenga la edad que se tenga. Ningún conocimiento previo es necesario por parte del espectador.

Puedes ver fotos y vídeo en www.lamagiadelaindia.com

Prescindí­ de los aspectos más truculentos y escribí­ un guión a partir de una estructura sencilla; si tení­a un repertorio clásico adoptarí­a el personaje, tan querido en los cuentos de hadas, del «héroe a su pesar» que prueba a prueba va forjando su personalidad; en mi caso un torpe jardinero que a lo largo del espectáculo se convierte en mago. Esto permite la identificación del público con el personaje, la diversión con sus torpezas -que son las de todos nosotros- sin romper la fascinación con decorado y banda sonora de una magia ancestral así­ como un lirismo inspirado en Tagore que contrasta con la simpatí­a, a veces clownesca, del jardinero.

Este espectáculo de una hora, para público familiar, responde a la conjunción  de tres Indias más imaginarias que reales; la India de los magos ambulantes tal y como se conocí­an en el siglo XIX, cuyos últimos herederos todaví­a circulan por los caminos del Indostán, la India exótica y misteriosa del imaginario occidental quizá más literaria que real, y el Indostán de magos como Sorcar, el más famoso de sus ilusionistas. Figura internacional (1913-1971) que modernizó la magia hindú y recorrió diversos paí­ses de Oriente y Occidente promoviendo valores de multiculturalismo. Ese año 1913 le daban el premio Nobel al poeta, dramaturgo y pensador bengalí­ R. Tagore (1861-1941). Del que este año se cumple el150 aniversario. Mi espectáculo no se constriñe a esta efémeride y no fue conscientemente concebido para la conmemoración pero ¿no es una feliz casualidad que yo haya podido tener a punto el espectáculo para este año? Porque si me he inspirado en la tradición hindú para diseñar los efectos y ambientarlos, mis textos están inspirados por este escritor de raí­ces tradicionales y de espí­ritu cosmopolita, cuyos valores lo hacen plenamente actual.