Lo que no me gusta del Orgullo LGTBI

// julio 4th, 2017 // Noticias

Ejemplos de situaciones “imprevistas”

1/ Llegas al cumpleaños y te das cuenta de que el agasajado con tu magia y sus amigos que te pagan (el mago es el regalo) es gay y/o varias personas son LGTBI. No me advirtieron ¿debían hacerlo?

2/ Pides una niña voluntaria en la fiesta infantil para hacer de princesa y quiere salir un niño. Y sale.

3/ La despedida de soltera es para una chica homosexual. Olvidaron advertírtelo.

Son situaciones reales que me han pasado. Veamos cada caso. En el primer caso, hace años -empecé en el teatro en 1980- habría tenido que eliminar algún juego de magia para adultos con ese humor que no nos dabamos cuenta de su zafiedad. Ya no. Me pregunto a cuanta gente habré ofendido con chistes inapropiados -que a mí mismo me ofendían- pero que creíamos que eran el humor que había que hacer. Aún hoy, me vigilo. La homofobia y el machismo pueden ser sutiles. O estar tan integrados que no los percibes hasta que tomas distancia. Con el racismo pasa igual:

El color negro sí es un color

El mago dice que tiene una foto de un artista famoso dentro de un sobre. Predice que el espectador va a nombrar al mismo personaje. El espectador nombra a la primera persona famosa que se le ocurre, por ejemplo Lady Gaga. El mago muestra la foto de un bebé blanco (Risas) “Menos mal que no has dicho Martin L. King, aunque he  venido preparado”. El mago da la vuelta a la foto y se ve a un bebé negro (Segundas risas). “El otro día me dijeron Michael Jackson y no supe qué lado enseñar” (terceras risas y remate dando vueltas a la foto). Bueno, no es un humor muy agresivo. Todo depende del momento y el lugar. Veamos que te parece este otro ejemplo. Para no alargar la descripción innecesariamente te sintetizo: he estado jugando con los niños a los colores bonitos, cada uno me ha nombrado un color y yo he sacado de una caja aparentemente vacía un pañuelo de cada color. Al final hay treinta o cuarenta sedas y presumo de que nadie ha nombrado un color que no haya hecho aparecer. Todos los colores bonitos han salido y también los feos como el marrón, o el negro… en realidad el negro me gusta mucho pero en el contexto infantil cuando decía feo quería decir que no son luminosos, alegres. Piensan antes en azul, rojo, amarillo, verde, rosa… casi siempre en este orden. Hasta que un día me encontré a una niña de color “negro”, en medio de un grupo de niños “blancos” y mi maldito piloto automático solto el guión sin reflexionar. Le cambió la cara y se borró su sonrisa. Y la mía. Ya no hay en mi repertorio colores feos.

El niño princesa

En el segundo caso -el niño princesa- me he visto dos o tres veces nada más. Bueno, tampoco pasa nada. A fin de cuentas es solo representar un papel en un cuento. Pero ya no digo: “¿qué niña quiere ser la princesa?” sino “¿quién quiere ser la princesa?”. Observo en ésta y en otras situaciones de juego que hay niños muy sensibles a su identidad de género hetero y en cambio hay otros que con tal de participar quieren hacer de cualquiera, de princesa, de ogro o de árbol. Hablarles de manera neutral sirve para que todos sientan que pueden participar del modo que deseen expresarlo. Por supuesto, nada presupone sobre su identidad o su orientación.

Humor sexual

Vale. Es una despedida no heterosexual. Y no me lo habían dicho. No es que yo haga “magia erótica” en el sentido literal del término. Sino que uso un humor para adultos y un repertorio mágico con parte de la temática basada en alusiones eróticas. El problema aquí es que tendemos a pensar que todo cliente es hetero si no advierte nada -hay muchas maneras de ser hetero, claro-, pero aún en los casos en que es así… habrá personas LGTBI en la fiesta. Es pura estadística. De modo que hay que plantearse si incluso en el caso de que claramente se trate de una despedida hetero, hay algo que pueda ser ofensivo o poner en una situación incómoda a una persona LGTBI. Como de todos modos mi “magia erótica” se contrata cuando se quiere un espectáculo que no sea explícito… o como me gusta decir en mi publi “una despedida de soltero/a que no te avergonzará recordar con tus nietos”, creo que estoy a salvo. Pero siempre hay que ver sobre la marcha las reacciones del público.

Actitudes ante el Orgullo LGTBI

Durante toda la semana pasada he insistido en twitter y en facebook en apoyar como empresa de espectáculos LGTBI friendly la celebración del Orgullo Mundial en Madrid. Sorprendentemente (no me lo esperaba) he recibido menos apoyo de mis redes sociales que con otros tuiters y comentarios. Creo que para muchas personas el asunto LGTBI es “sensible”. Es como si apoyando al Orgullo estuvieses haciendo tuya cualquier conducta o expresión que no siempre es aceptada, comprendida o apoyada por el conjunto de la población. Es como si hicieses una confesión personal sobre tu sexualidad que debiera ser algo privado. Yo no lo entiendo así. Además, aunque los expertos dicen que en los blogs profesionales no se debe hablar de cosas personales, yo creo que no puedo permanecer al margen de las cosas que pasan en el mundo y de cómo me posiciono ante ellas. ¿No quieren mis clientes saber qué clase de persona tienen delante? Aunque en mi trabajo como ilusionista no tengan porque traslucir mis opciones personales ideológicas, culturales, etc. Y asumo que no se puede gustar a todos.

Estas actitudes de distanciamiento (y algunos comentarios en privado) los percibo como si hubiese un temor a posicionarse por ser etiquetado como LGTBI. Voy a decir algo absurdo: no creo que nadie tema convertirse en “negro” o transformarse en “mujer maltratada” por apoyar los movimientos anti-racistas o contra la violencia de género. Y si ocurriese no tendría nada de malo ¿no? Creo que muchos de mis amigos de facebook comprenderán con estos dos ejemplos absurdos como de absurdo es también no apoyar -al menos cuando viene a cuento como ha sido estos días- la causa LGTBI. Aunque no sea más que porque un 10% de nuestro público es LGTBI. Pero mejor si es por apoyar una causa a favor de los derechos humanos.

Cosas que no debería hacer falta decir, pero por si acaso

Ya sé que a algunos de mis amigos -y supongo también lectores- les parece que en el Orgullo se producen algunas escenas subidas de tono o inapropiadas. Pero estas “escenas” o el “exceso”, la “pluma” no son la razón de celebrarse del Orgullo LGTBI. En realidad aceptar la diversidad significa aceptar que la gente se comporta de manera diversa. Quizá no toda y siempre de forma apropiada. Bueno, a mí la antipatía que siento por el promotor de boxeo Don King, no me hace racista por negro que sea ese señor. A tí que no te guste la gente con pluma (por ejemplo) no debiera hacerte homófobo. La convivencia y la igualdad no es que los demás se comporten cómo tú o yo creamos que debe de ser, sino aceptar que los demás no son como yo soy y no se comportan del mismo modo.

Para algunas personas del colectivo LGTBI la celebración del Orgullo ha tomado un aspecto comercial que se aleja de la reivindicación social. En este sentido se critíca la publicidad que algunas marcas y multinacionales realizan en las fechas del Orgullo. Mi opinión personal es que aunque puede haber mucha o poca sinceridad en algunas empresas -como en algunos políticos- la fuerza de la realidad se impone y ese apoyo publicitario es bueno. En todo caso el mundo LGTBI esta tan afectado por la economía capitalista como el mundo hetero -pues no se trata tampoco de mundos estancos: todos vivímos con todos. Y pensar en la sinceridad de tal o cuál multinacional no deja de ser un juicio de intenciones. En mi caso, un autónomo con una empresa limitada mi apoyo como empresa LGTBI o gayfriendly es una convicción personal -no tendría sentido otra cosa- pero también y más importante para mis clientes, una garantía de que con mis espectáculos van a sentirse cómodos. No van recibir mensajes sexistas, ni racistas, ni xenófobos, ni antirreligiosos, ni homófobos. No esperan de mí que haga proselistismo de mis ideologías, identidades, etc. Claro que no. Pero tampoco van a recibir un espectáculo donde lo interactivo da por hecho que todos somos acordes a las mayorías.

¿Por qué Orgullo?

Esto nos lleva a lo de por qué celebrar el Orgullo LGTBI y no el Orgullo Hetero. De hecho muchos heteros celebran el Orgullo LGTBI como un día de orgullo de la diversidad. Pues incluye no solo orientaciones homosexuales y bisexuales, situaciones de transexualidad o de intersexualidad, sino también a las personas que no saben definirse, no quieren etiquetarse, o a personas asexuales. A personas que sienten más una orientación romántica que física, etcétera. LGBTI, son solamente algunas de las siglas que pueden sumarse a esas cinco (y algunas personas y colectivos las incluyen) aunque por economía de lenguaje la mayoría de nosotros, reducimos todo el colectivo a esas cinco letras.

Los heterosexuales no son despreciados, asesinados, o linchados. No sufren acoso. No viven en un mundo heteronormativo. Escasean las figuras de referencia LGTBI que ayuden a construir su identidad a los adolescentes y en algunos sitios simplemente no las hay porque serían condenadas a muerte. ¿Por qué “Orgullo” y no “Fiesta” o “Reivindicación” o cualquier otra palabra? Porque se trata de sentirse, decirse y manifestarse orgulloso de cómo eres. De cómo vives tu identidad y tu sexoafectividad. Orgullo LGTBI es reivindicar Dignidad LGTBI.

Lo que no me gusta del Orgullo LGTBI

Aparte de lo que ya he mencionado sobre qué el Orgullo LGTBI es una causa a la que mucha gente se adhiere anónimamente pero no tanto cuando ha de poner su nombre y apellido, lo que demuestra una homofobia latente o el miedo a una homofobia, a sentirse marcado, etiquetado. Aparte de esto, hay fotos. Seguro que hay fotos inapropiadas del Orgullo Mundial en Madrid (aunque todo es relativo y opinable). Miles y miles de personas. Miles y miles de fotos, de momentos, de situaciones. Pasa en todas las fiestas multitudinarias: la camiseta “Hoy follo, mañana juicio” de la promoción de Derecho en su fiesta en Valencia, los caballos muertos en El Rocío, las agresiones heterosexuales en Fallas o en San Fermín (por supuesto por no mencionar las violaciones de las que no suele haber imágenes públicas) . Son imágenes que todos repudiamos.  A la vez que sabemos que no todos los futuros abogados/as se ponen camisetas tan insultantes, la romería del Rocío tiene un sentido religioso para muchas personas, las Fallas son un patrimonio cultural, los sanfermines tienen un gran componente de fiesta familiar para los de casa y de fácil integración para los de fuera.

Las fotos que no me gustan del Orgullo LGTBI, que me ofenden, porque atentan contra los DD.HH. son fotos como éstas:

Represión contra el movimiento LGTBI en Moscú. Foto: ABC

Represión contra el movimiento LGTBI en Moscú. Foto: ABC

Estambul, cañones de agua policiales para disolver a los activistas LGTBI, Foto: Reuters

Estambul, cañones de agua policiales para disolver a los activistas LGTBI, Foto: Reuters

Sobre mis espectáculos para adultos o para niños, celebraciones particulares o teatros en este blog y también en www.navarcadabra.com (lista de clientes y testimonios). Sobre mi visión LGTBI-Friendly Aquí

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